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DSC_0039Cuánto tiempo sin cocinar en casa… Cuánto tiempo sin publicar… Y… ¿Por qué no comenzar la temporada con un buen arroz? Hace algunos días, hablando con mi hija que está en Argentina, me decía ella: “Extraño una buena paella, papá”. Me tocó preparar algo para comer, miré lo que había en la nevera y pensé en algo más bien de estilo “oriental”. Pero cuando recordé lo que mi niña me había dicho, a mitad de camino, cambié el chip y salió un arroz (como purista de la paella, no me animo a llamarle así) que la verdad es que terminó siendo una delicia de sabor y suavidad.

El nombre “Giuliana” es el de mi hija, y además las verduritas las he cortado en “Juliana”, por variar y ver qué sale y por hacerlo de forma diferente. Así que vamos a ello.

Ingredientes (para 5/6 personas)

2 Pechugas de pollo

2 Zanahorias medianas

200 Grs. de Judías verdes “Bobby”

1 Pimiento rojo mediano

1/2 Calabacín

1 Tomate maduro

500 Grs. Arroz redondo (Aprox.)

2 Dientes de ajo

Aceite de Oliva

Pimentón

Colorante

Sal

Preparación

1- Cortar en “Juliana” (tiras finas) las pechugas y todos los vegetales tal como se puede ver en la foto, menos el tomate que irá en “Brunoise” (daditos pequeños), y el ajo, que se cortará laminado.

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2- Poner la paella al fuego, preferiblemente fuerte, cubrir el fondo con el aceite de oliva, sin exagerar, pero tampoco quedándose corto. Piensa que ninguno de los ingredientes dejará escapar grasa, por lo que no se aumentará como ocurre en otras paellas. Poner un pequeño puñado de sal alrededor de la paella y comenzar a saltear las tiras de pechuga de pollo. Notaremos que al principio se saltean pero que luego comienzan a dejar escapar sus jugos. No importa, seguir el proceso hasta que los jugos se reduzcan y vuelva a quedar sólo carne y aceite en la paella, y esperaremos hasta que las tiras tomen un color dorado, que es donde estará el sabor que tomará el caldo más tarde.

3- Llevar el fuego a mediano. Incorporar uno a uno los vegetales, comenzando con el más duro hasta terminar rehogando el más blando. Lo que pretendemos es que ninguno se ablande demasiado, sino que simplemente tengan una media cocción, que terminará cuando se forme el caldo y se haga el arroz. El orden que he seguido es el de la foto de los ingredientes.

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4- Una vez apenas rehogados los vegetales, es el momento de hacer el “sofrito” que dará el sabor final a nuestro arroz. Movemos los ingredientes para el borde de la paella, dejando el centro libre. Allí sólo veremos el aceite. Ponemos los ajos laminados, removemos un poco para que dejen su sabor en el aceite pero que no lleguen a dorarse. Incorporamos en ese momento una cucharadita de pimentón, removemos para que se disuelva en el aceite sin que llegue a cocer para que no se ponga amargo e inmediatamente ponemos encima el tomate cortado en daditos. Removemos para que todo se mezcle y veremos que el tomate irá dejando salir su agua. Removeremos hasta que se haya reducido quedando casi seco pero sin quede pegue al fondo. En ese momento mezclamos ya todos los ingredientes y le ponemos una cucharadita pequeña de colorante, lo suficiente para que el arroz tome un color amarillo dorado.

5- Ponemos agua en la paella, hasta llegar a cobrar todos los ingredientes, y volemos a llevar el fuego al máximo. Una vez que largue el hervor, dejarlo unos minutos para que los sabores se incorporen al caldo. Probar, rectificar de sal si es necesario y agregar el arroz haciendo una tira en el diámetro hasta que sobresalga de la superficie del líquido (ver la foto). Desparramar el arroz, dejar unos 7 minutos a fuego fuerte y luego bajarlo a medio hasta que el caldo se haya consumido por completo. No se debe remover el arroz mientras se cuece, ya lo sabes, si? Lo que pretendemos es que el almidón que contiene no salga al caldo, y así conseguiremos granos “al dente”, que se separarán entre si.

Comentario final

Les aseguro que este arroz les va a encantar, sobre todo a quienes prefieren los sabores suaves y los platos “livianos”. Hay que animarse!!!

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