Plato

Nostalgiosos como pocos, a los argentinos que vivimos en otro país no se nos olvida, aún pasados muchos años, los sabores entrañables de nuestra gastronomía regional. En España por lo general todos relacionan el sabor argentino con un buen asado o, en el mejor de los casos, con las empanadas. Pero pocos conocen uno de los platos populares más tradicionales del norte argentino: la humita.Ya hemos hablado de ella en otra entrada, pero me quedé con las ganas de hacer humita en casa, después de tantos años sin probarla. Tuvo que ser, y la verdad que lo lamento, en olla. No me fue posible conseguir por aquí esos choclos recién cortados que encontramos en tantas verdulerías tucumanas, pero sinceramente, el resultado que he conseguido está muy por encima de lo que imaginaba que saldría, así que además de pasarles la receta a mis amigos de fuera de Argentina, va también para los argentinos que quieren evitarse la parte más pesada de la preparación: rallar los choclos.

Ingredientes

1,2 Kg de Granos de choclo (maíz) congelados
300 Grs de zapallo (calabaza)
1 Cebolla mediana
1/2 Pimiento rojo
10 Cc de aceite de girasol
1/2 Kg de queso cuartirolo (en Argentina)
Sal a gusto
Pimienta blanca a gusto
Comino: una pizca

Preparación

Antes de comenzar quiero aclarar que, a pesar de haber trabajado con maíz congelado, sigo siendo un purista en la forma de trabajar los productos para obtener un buen resultado, por lo que no he usado robot de cocina ni procesadoras eléctricas en el trabajo con los granos, sino que he rallado el maíz tal como se debe hacer con la humita.

Paso a Paso

1- Picar cuidadosamente la cebolla y el pimiento rojo.
2- Cortar en trozos pequeños el zapallo (calabaza).
3- Rehogar la cebolla y el pimiento con el aceite a temperatura media /baja en una olla.
4- Cuando la cebolla del rehogado ha tomado un color transparente y se ve que todo está blando, agregar el zapallo. Seguir rehogando cou cuidado, mezclando unos minutos con una cuchara de madera y, una vez que haya tomado nuevamente temperatura, agregar un vaso de agua. Tapar y dejar cocer a fuego medio/bajo, hasta que el zapallo esté blando y con la cuchara se pueda desarmar.
5- Mientras realizamos el rehogado, que no debe ser rápido, con una maquinita de rallar queso (ver foto del paso a paso) rallamos los granos de choclo. Es muy, muy importante que lo hagamos cuando están congelados: NO DEBEN DESCONGELARSE ANTES DE RALLAR. Eso nos permitirá que los granos se rompan pero que no queden molidos, triturados. Si los trituramos dejarían salir su almidón y la humita se transformaría en un puré medio pegajoso que nada tiene que ver con lo que pretendemos.
6- Cuando el zapallo esté blando y se pueda desarmar con la cuchara de madera agregamos los granos rallados a la olla. Mezclamos cuidadosamente y, si hace falta, agregamos medio vaso de agua. Medio!!! No más!!! Sazonamos a gusto y dejamos cocer a fuego medio durante 30 minutos.
Listo para servir!!!

Un comentario

El queso que le he puesto y que se ve en la foto es uno de esos Edam, que vienen cortados, ya que no tenía otro en casa. Como en España el cuartirolo no existe, el que más se le parece es el “Tetilla” gallego, aunque puede resultar caro para este uso. Lo que debemos buscar es, siempre, un queso que con el calor de la humita se ablande y quede derretido.
Conseguir los choclos, como les dije, me ha resultado casi imposible en España, al menos ahora en enero. En los supermercados se consigue bandejitas con dos choclos pequeños que cuestan entre 2 y 3 euros cada una, lo que hace que sea carísimo preparar la humita a partir de un choclo natural. Yo usé tres bolsitas de grano congelados de choclo que costaron cada una 0,75 euros, o sea que ha resultado un plato muy barato.

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